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Desafío Lurbel “El Calar del Río Mundo”

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La carrera de este pasado fin de semana en Riópar la podemos definir con tres “D’s”: dura, divertida y disfrutada.

Salíamos de Villena el sábado por la tarde en dirección a Riópar para hacer noche allí (en realidad, hacer noche en Los Alejos) ya que la carrera empezaba a una hora poco usual, las 5 de la mañana, con lo que debíamos dormir cerca, así que nos quedamos en una casa rural con más compañeros de equipo y de carreras.

A las 3 en pie, algo de desayunar (si es que a esas horas se puede llamar así), ropa puesta, mochila con el material obligatorio dentro y saliendo para Riópar a las 3:50, ya que a las 4:30 se abría el corralito para el control de material y teníamos 20′ de coche mas o menos hasta llegar.

Aparcados en Riópar, dejamos las cosas que no necesitamos en el coche y vamos a por el café pre-salida. Allí estamos, a las 4:20 de la mañana, además de muchos otros locos, Vicente, José Antonio, Emilio, Pedro, Miguel (un compañero de Tibi de Emilio) y yo, ultimando detalles y matando momentos pre-carrera con alguna broma y chiste.

Antes de la salida (José Antonio, Emilio, Vicente, Pedro y yo)

Antes de la salida (José Antonio, Emilio, Vicente, Pedro y yo)

4:40 y entrada al corralito. En esta ocasión, y aunque la carrera a priori se presentaba dura (65K y 3800+ que al final fueron 4100+), no había demasiada tensión. Vicen, Pedro y yo decidimos colocarnos a mitad del pelotón para ir sin prisas, a un ritmo cómodo.

Se da la salida y comenzamos suave, por las calles de Riópar en dirección al nacimiento del Río Mundo y sus chorros, donde se encontraba el primer avituallamiento. Algo de agua, un poco de Coca-Cola con un trozo de naranja y a seguir. Una parada relativamente rápida en la que por unos momentos pierdo a Vicen y Pedro en la salida del avituallamiento ya que sigue siendo noche cerrada. Justo al pasar por los chorros me pillan y 5′ después llega un susto. Piso una piedra mojada y se me va el tobillo. Un pequeño susto que podía haber sido grave pero se quedó en una anécdota que contar al acabar.

Al pasar Los Chorros

Al pasar Los Chorros

Vamos dejando el nacimiento y comenzamos la subida al Padroncillo que ya conocía de cuando corrí la Quixote (en aquella ocasión se me hizo interminable y durísima). Vamos los 3 subiendo a un ritmo cómodo, sin que nos pasen corredores y adelantando a alguno. Amanece y vemos que el día no pinta bien. Empieza a llover, a hacer mucho viento y el pico se cubre de niebla. Todo se complica ya que la cresta por donde bajamos es bastante técnica y por un momento, a causa de la niebla, nos desviamos del recorrido junto con un grupo numeroso de corredores. Uno de ellos llevaba el track en el GPS y volvemos a encontrar una baliza y seguir con el recorrido.

Padroncillo

Padroncillo

Acabamos el cresteo que esta mojado y puede darnos un disgusto si no estamos atentos y bajando por pista y senda llegamos al avituallamiento del km. 22. Allí esta José Antonio. Se tiene que retirar con un fuerte golpe en la rodilla cuando iba entre los 40 primeros y con vistas a hacer una gran marca. Le dejamos los frontales y comemos algo.

Empieza la parte que nos llevará hasta el pico de La Sarga. Una subida larga y por momentos complicada en la que se suben 2 “repechos” con un paso con cuerdas antes de afrontar una bajada algo técnica hasta el pico del Padrón y La Sarga. Zonas técnicas de cresta y muchísimo viento de nuevo hasta que llegamos al vértice geodésico y pasamos el control en 6 horas y la posición 135.

Seguimos el recorrido y ahora toca la bajada de La Sarga. Una senda muy bonita y rápida donde me despego un poco de Vicen y Pedro. Senda. Pista. Soltando piernas y adelantando a algún corredor llegamos hasta un el paso de los Picarazos, un paso con cuerdas muy bonito justo antes del avituallamiento. Allí nos reunimos los 3 otra vez y retomamos la marcha en dirección al avituallamiento de Riópar Viejo (km. 47).

Parecía que no llegaba ya que la subida al pueblo se hizo interminable. Rodeándolo para llegar al avituallamiento. Allí Coca-Cola a porrillo y algo de comer ya que Vicen estaba un poco apajarado y necesitaba reponer.

Salimos de Riópar Viejo en dirección de la última subida del día. Debíamos coronar La Almenarilla y La Almenara previo tramo de falso llano hacia arriba por una senda que se iba estrechando a medida que el terreno ganaba metros positivos. Iba algo adelantado con respecto a Vicen y Pedro y en ese momento me despegué de ellos, alrededor del km. 51. Seguía subiendo a un ritmo constante, adelantando a muchos corredores de la distancia de 45K y a varios de la ultra. Me notaba muy bien de piernas y los metros positivos iban aumentando en el reloj al paso por La Almenarilla. Desde ahí a la cima de La Almenara, tramo bastante técnico, por parte de cresta y subida directa al vértice geodésico, con muchísimo viento que en algunos momentos puntuales te balanceaba haciendo dificil el avance por la cresta.

Llegada al vértice geodésico (km. 55 aproximadamente) e inicio de un descenso muy técnico hasta el avituallamiento. Descenso donde decidí arriesgar un poco y comencé a adelantar bastantes corredores. Al llegar al avituallamiento (km. 56 creo), parada rápida para tomar algo de agua y seguir corriendo. Desde ahí hasta meta eran 9 kilómetros con bajada por sendas estrechas y tramos de pista ancha en falsos llanos, con algún que otro repecho corto.

Me sentía pletórico de piernas y estaba muy cómodo corriendo rápido por la senda y los falsos llanos. Todo desde el avituallamiento hasta meta pude hacerlo corriendo. Seguía adelantando a muchos corredores que iban andando. Pasaban los kilómetros y se acercaba ya la meta. Más o menos por el tiempo de paso en el avituallamiento sabía que estaría en torno a las 11 horas y 20 minutos, aunque la bajada final me benefició y pude darlo todo para entrar en algo menos de ese tiempo esperado, parando el crono en 11 horas y 11 minutos.

Llegada a meta en Riópar después de 65K y 4100+

Llegada a meta en Riópar después de 65K y 4100+

Una gran satisfacción la entrada en meta por cómo había transcurrido la carrera. Después de 4 meses de 2015 por fin me he encontrado bien (a pesar de las molestias en la cintilla durante la carrera) corriendo, con mis piernas y mi cabeza dándolo todo, disfrutando muchísimo de un gran recorrido, duro, muy duro en algunos tramos. Técnico y muy técnico en otros, pero lo que más me gusta de estas carreras es el haber podido compartir casi 10 horas en compañía de dos grandes amigos como Vicen y Pedro, con los que siempre es un placer recorrer grandes cantidades de kilómetros por las montañas.

Ahora a recuperar las piernas, la mente y seguir entrenando para lleguar en óptimas condiciones a Transvulcania y a los grandes objetivos de la temporada: las 3 pruebas de la Spain Ultra Cup.

Finisher Desafío Lurbel "El Calar del Río Mundo"

Finisher Desafío Lurbel “El Calar del Río Mundo”

P.D.: Enorme mi compañero y amigo David Francés, dominando de principio a fin la prueba de 25K con total autoridad, dándolo todo hasta la llegada a meta para conseguir una magnífica victoria. Ya sabes tú que esa chaqueta mía es un poco tuya, que tu asesor deportivo falla poquito en los pronósticos de tus carreras

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